sábado, 1 de agosto de 2020

04. NUESTRO DEBER DE CONFORTAR Y DEFENDER A LOS AFLIGIDOS.


8 Abre tu boca por el mudo. En el juicio de todos los desvalidos.
9 Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre 
y del menesteroso. (Proverbios 31).

8. Los Desvalidos. Todos los que están en graves dificultades, y que por su pobreza o por el antagonismo de los gobernantes no pueden defenderse ante los tribunales, necesitan la ayuda de gente buena que pueda hablar a favor de ellos (ver Job 29: 12).
9. Defiende la causa del pobre y del menesteroso. Cf. Prov. 21: 13.
 (El comportamiento inmisericorde puede ocasionar una retribución en esta vida, y con certeza provocará un castigo en el juicio venidero (Prov. 14: 21; Mat. 18: 23-35; 25: 41-46; 
Luc. 6: 38; Sant. 2: 13). Zac. 7: 9; 8: 16. 3CBA

EL POBRE DESVALIDO.
HECHO ya todo lo que puede hacerse para ayudar al pobre a satisfacer sus necesidades, quedan aún las viudas y los huérfanos, los ancianos, los desvalidos y los enfermos, quienes requieren también simpatía y cuidados. No hay que desatenderlos jamás. Dios los encomienda a la misericordia, al amor y al tierno cuidado de todos los que él ha establecido por sus mayordomos. MC.151.

Hermanos (as), hay mucho por hacer. Que Dios nos dé los recursos y la buena voluntad de ayudar y proteger a los desvalidos, pobres, huérfanos, viudas, ancianos… Amen.
Ministerio Hno. Pio


03. EL PROBLEMA DEL ALCOHOL EN LA HISTORIA BÍBLICA.


6 Dad la sidra al desfallecido, 
Y el vino a los de amargado ánimo.
7 Beban, y olvídense de su necesidad, 
Y de su miseria no se acuerden más. 
(Proverbios 31).

Dad La Sidra. Cf.  Prov. 20: 1; 23: 29-35; ver com. Deut. 14: 26. [Lo que deseas. La necesidad de surtir con los artículos necesarios para la fiesta a los adoradores que venían de lejos, llevó finalmente a la instalación de un mercado en el área del templo en Jerusalén. Los sacerdotes de mentalidad mundana pronto corrompieron esta situación y la convirtieron en una fuente de ganancia personal (Jer. 6:13; 23:11).
SidraTanto el "vino" como la "sidra" de este pasaje eran bebidas fermentadas. En tiempos pasados, Dios muchas veces pasó por alto la crasa ignorancia que motivaba prácticas que él no podía aprobar. Pero finalmente llega el tiempo cuando, en todas las cosas, Dios "manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan"
 (Hech. 17:30). Luego de esto, aquellos que persisten en su práctica, a pesar del consejo y de la advertencia, ya no tienen "excusa por su pecado" (Juan 15: 22). Antes de ese momento, no habían tenido pecado y Dios no los había considerado responsables, aunque sus acciones estaban lejos de ser ideales. Su longanimidad se extiende a todos los que "no saben lo que hacen" (Luc. 23: 34). Así como Pablo, quien persiguió a la iglesia "por ignorancia, en incredulidad", pueden obtener misericordia (1 Tim. 1: 13).
En tiempos antiguos, Dios toleró que los israelitas tuviesen esclavos, pero protegió a los esclavos de injusticias (Exo. 21: 16, 20). Tampoco en la iglesia cristiana la esclavitud fue abolida inmediatamente, sino que se instruyó a los amos para que trataran bondadosamente a sus esclavos (Efe. 6: 9; Col. 4: 1).
Del mismo modo, Dios nunca ha aprobado la práctica del divorcio o de la poligamia. "Al principio no fue así" (Mat. 19: 8). Pero, por un tiempo, Dios toleró esto, y dio las instrucciones necesarias para salvaguardar los derechos de la mujer, para mitigar el sufrimiento resultante de estas prácticas y para proteger la relación matrimonial de abusos mayores (Exo. 21: 7-11; Deut. 21: 10-17). 
Por ejemplo, si bien es cierto que Dios no le prohibió a Abrahán que tomase a Agar por segunda esposa, tampoco lo protegió de los males que resultaron de tal acción.
Dios le dio a Moisés leyes que tenían el propósito, no de abolir directamente la poligamia, sino de desaprobarla (Lev. 18:18; Deut. 17:17), de restringir el divorcio (Deut. 22:19, 29; 24: 1), y de elevar la norma de la vida matrimonial (Exo. 20:14, 17; Lev. 20:10; Deut. 22:22). Cristo puso en claro que las disposiciones del AT en cuanto a la pluralidad de esposas y al divorcio no eran ideales, sino una solución temporaria, tolerada por Dios "por la dureza" del "corazón" de ellos (Mat. 19:4-8). Cristo señaló que el ideal de Dios para el hogar cristiano (Mat. 19: 9) siempre ha sido la monogamia (Mat. 19:4-6; 1 Tim. 3:2; Tito 1:6). El cristiano no tiene por qué dudar en cuanto a la voluntad de Dios respecto de estas cosas. 
No tiene, por lo tanto, ni siquiera la limitada excusa de la gente de los tiempos del AT.
Lo mismo puede decirse del "vino" y de la "sidra". No se prohibió estrictamente su uso, salvo para los que desempeñaban tareas religiosas, y quizá también para los que se ocupaban en la administración de la justicia (Lev. 10: 9; Prov. 31: 4, 5). Se señaló claramente los males que acarreaban el "vino" y la "sidra", y se aconsejó al pueblo a abstenerse de estas bebidas (Prov. 20: 1; 23: 29-33). Se pronunció una maldición sobre aquel que hace beber a su prójimo (Hab. 2: 15). Pero Pablo presenta el ideal declarando: "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Cor. 10: 31), y advierte que Dios destruirá a los que destruyen sus cuerpos (1 Cor. 3:16, 17). Las bebidas embriagantes "destruyen el templo de Dios" y su consumo no puede ser considerado una manera de glorificarle (1 Cor. 6:19, 20; 10:31). Pablo abandonó el uso de todo lo que fuese dañino para su cuerpo (1 Cor. 9: 27). 
No puede admitirse hoy el argumento según el cual, puesto que una vez Dios lo toleró, no tiene nada intrínsecamente malo ingerir bebidas embriagantes. Como ya se hizo notar, también una vez permitió la práctica de la esclavitud y de la poligamia. La Biblia advierte que los "borrachos" no "heredarán el reino de Dios" 
(1 Cor. 6: 10).
Tú deseares. El verbo hebreo es diferente del que se traduce "deseas" al comienzo del versículo. 
Aquí significa más bien "pedir".
Comerás allí. Una fiesta santa para toda la familia "delante de Jehová", es decir, delante del santuario.
Tu familia. Aquí se incluyen no sólo los miembros inmediatos de la familia, sino también los siervos.
 (cap. 12:18). 1CBA]
Desfallecido. Los antiguos no conocían, como hoy lo sabe la ciencia médica, el valor de ciertas drogas para alivia el dolor causado por enfermedades fatales y a menudo usaban mezclas de bebidas embriagantes y preparados de hierbas narcóticas. En los días de Cristo se ofrecía a los crucificados una mezcla de vinagre con hiel. Nuestro Señor rehusó beberla, pues deseaba tener la mente clara para resistir, la tentación de Satanás y mantener firme su fe en Dios (Mat. 27: 34; DTG 695, 702,703). 3CBA
Ministerio Hno. Pio

viernes, 31 de julio de 2020

02. LA LENGUA DEL JUSTO.

18 El que encubre el odio es de labios mentirosos; Y el que propaga calumnia es necio. 19 En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente. 20 Plata escogida es la lengua del justo; Mas el corazón de los impíos es como nada. 
21 Los labios del justo apacientan a muchos, Mas los necios mueren por falta de entendimiento. 22 La bendición de Jehová es la que enriquece, 
Y no añade tristeza con ella. (Proverbios 10).

18. Labios Mentirosos. 
El que alberga odio en el corazón muchas veces es engañoso y disimulado.
Este versículo es un ejemplo de paralelismo sintético (ver pág. 26). Su construcción parece estar fuera de lugar en una serie de paralelismos antitéticos. La LXX conserva la construcción antitético en la siguiente forma: "Los labios justos disimulan la enemistad; pero aquellos que profieren vilipendios son insensatos consumados".
19. En Las Muchas Palabras. 
La lengua es un miembro difícil de dominar. 
Tiene un enorme poder para el bien o para el mal.
(Sant. 3: 1-10). 
La lengua a la que se permite proferir multitud de palabras corre el peligro de llevar a su dueño a muchas formas de pecado. La exageración y la verbosidad muchas veces andan juntas; y la exageración es una falsificación de la verdad. El escándalo y la difamación suelen no estar lejos del que habla demasiado y procura llamar la atención. El sabio elige cuidadosamente todo lo que dice, pues recuerda que un día tendrá que dar cuenta de sus palabras.
 (Ecl. 5: 1-3; Mat. 12: 36; Sant. 3: 2; 4T 331).
20. Plata Escogida. 
Un contraste entre las palabras del justo 
y la mente y el corazón del necio. 
Aunque el sabio no expresa todo lo que siente, lo que dice es bueno, pues proviene de una fuente pura y lo ha evaluado cuidadosamente (ver cap. 8: 19). Las palabras de los impíos tienen poco valor porque la mente de la cual provienen es perversa y carnal y sólo se preocupa de lo transitorio.
21. Los Labios Del Justo. Las palabras de los sabios alimentan a todos los que escuchan.
 Los que no prestan atención a la sabiduría, no sólo dejan de alimentar a otros, sino que también se privan ellos mismos de alimento.
22. La Bendición De Jehová. Algunos piensan que las riquezas dependen 
sólo de la habilidad y la diligencia. Otros creen que resultan de la buena fortuna. 
Pero no puede haber riqueza verdadera ni duradera sin la bendición del Señor. 
La riqueza no puede multiplicarse sin la cooperación de Dios, y los tesoros acumulados se desvanecen cuando Dios no añade su bendición (Hag. 1: 5-9; Mal. 3: 8-12).
No Añade Tristeza. Las riquezas no siempre son motivo de alegría. Hay que tener salud para gozar de ellas. La muerte también lleva tristeza a cada hogar, sea rico o pobre. 
Las riquezas sin la bendición de Dios muchas veces causan tristeza porque estorban al que las posee en su preparación para el mundo venidero al llenarlo de las preocupaciones propias de este mundo. Pero las riquezas que vienen con la bendición de Dios no traen ninguna tristeza. 
Si se las considera como un depósito confiado por el Dueño celestial, redundan en bendición para el mayordomo fiel y para aquellos con quienes él las comparte (ver Ecl. 5: 18, 19). 3CBA
Ministerio Hno. Pio

08. INSPIRADOS POR EL ESPÍRITU (RECIBIRÉIS PODER: PERSONA, PRESENCIA Y OBRA DEL ESPÍRITU SANTO) EGW/REFLEXIONES EN AUDIO.

07. DOTADOS POR EL ESPÍRITU. (RECIBIRÉIS PODER: Persona, Presencia Y Obra Del Espíritu Santo) EGW/REFLEXIONES EN AUDIO.

06. DIRIGIDOS POR EL ESPÍRITU. (RECIBIRÉIS PODER: Persona, Presencia Y Obra Del Espíritu Santo). EGW/REFLEXIONES EN AUDIO

05. ACOMPAÑADOS POR EL ESPÍRITU. (RECIBIRÉIS PODER: Persona, Presencia Y Obra Del Espíritu Santo). EGW/AUDIO