domingo, 9 de julio de 2023

29. DESPIERTEN, Y VELEN POR LAS ALMAS.

 

Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. (Juan 9:4).

Nunca he sentido más profundamente que ahora la necesidad de seguir el camino del Señor, y de hacer su voluntad en todo momento.

 Ahora es el tiempo de hacer una obra completa para la eternidad.

 Debemos ser humildes y confiados.

Debemos usar cada talento con que Dios nos ha dotado.

Hemos sido bendecidos con la grande y preciosa luz de la Palabra de Dios, y deberíamos estudiar cómo usar mejor esta luz. Individualmente estamos a prueba y bajo examen.

Dios está esperando ver cómo utilizaremos sus grandes bendiciones.

¿Qué podemos decir para mover a nuestro pueblo a usar los talentos que se le confiaron para honra y gloria de Dios? 

La mayor necesidad del mundo es el esfuerzo consagrado para la conversión de las almas.

Miles y miles están pereciendo sin el conocimiento de la verdad... Urgiría a nuestro pueblo a tratar de sujetar todo pensamiento a Cristo, para que todos sus poderes puedan emplearse en la obra de salvar almas. Ahora no es hora de dormir. Es tiempo de despertarnos, y velar por las almas como quienes tienen que dar cuenta.

¿Se levantarán ahora nuestras iglesias, y despertarán ante la situación?

Los representantes de Cristo han de llevar una carga por las almas. 

Cada nación y tribu y lengua y pueblo ha de escuchar el último mensaje de misericordia al mundo. 

Cuando los miembros de nuestra iglesia logren una mejor comprensión de la verdad bíblica, se levantarán de soporífero sueño y estarán listos para dedicar su dinero a la causa de Dios, y para entregarse en ferviente labor bajo la conducción del Espíritu Santo.

El pueblo de Dios es su instrumento, señalado para proclamar la verdad en todas partes del mundo.

Cristo nos enseñó a orar: "Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra". (Mateo 6:10). 

Esto abre delante de nosotros la altura que hemos de alcanzar por medio del progreso constante y el avance continuo. 

Como miembros de la iglesia de Cristo, hemos de hacer su voluntad sobre la tierra. 

Si todos tratáramos a los demás como quisiéramos que los demás nos trataran, veríamos evidencias de un mundo convertido.

El cristiano ha de edificarse sobre este principio. 

Hemos de ascender una escalera cuya cima alcanza el cielo.

Cada miembro de iglesia ha de comprometerse en el servicio activo para el Maestro. "¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?", pregunta. "Id también vosotros a la viña..." "entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar" (Mateo 20:6, 7; Juan 9:4).

"Vosotros sois mis testigos" (Isaías 43:10)

dice Jehová. ¿Podemos comprender esto? 

En lugar de Cristo hemos de suplicar a los hombres que sean reconciliados con Dios...

Reconózcalo como su Redentor y llegará a ser uno con El, así como Él es uno con el Padre. -Carta 190, de 1907. RJ196/EGW/MHP 197

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=MBmh13wkBuA&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=9&pp=sAQB

 

 

miércoles, 5 de julio de 2023

28. LA PERFECTA UNIDAD DARÁ EL ÉXITO.

Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. (Juan 17:21).

Insto a nuestros hermanos a dejar de criticar y de hablar mal, y a acudir a Dios en ferviente oración, pidiéndole que ayude a los que se equivocan. Únanse unos con otros y con Cristo.

Estudien el capítulo diecisiete de Juan, y aprendan cómo orar y cómo vivir la oración de Cristo.

Él es el Consolador. El morará en sus corazones, haciendo que su gozo sea cumplido, Sus palabras serán para ellos como el Pan de Vida, y con la fuerza así obtenida serán capacitados para desarrollar caracteres que serán una honra para Dios. Un perfecto compañerismo cristiano existirá entre ellos.

Se verá en sus vidas el fruto que siempre aparece como resultado de la obediencia a la verdad.

Hagamos de la oración de Cristo la regla de nuestra vida, a fin de que podamos formar caracteres que revelen al mundo el poder de la gracia de Dios. 

Ha de haber menos charla acerca de pequeñas diferencias, y un estudio más diligente de lo que la oración de Cristo significa para quienes creen en su nombre. 

Hemos de orar por la unión, y entonces vivir de tal manera que Dios pueda responder nuestras oraciones.

Es la perfecta unidad - una unidad tan estrecha como la unión que existe entre el Padre y el Hijo-, lo que dará éxito, a los, esfuerzos de los obreros de Dios.-Manuscrito 1, de 1903.

La completa unión con Cristo y unos con otros es absolutamente necesaria para la perfección de los creyentes. 

La presencia de Cristo por la fe en los corazones de los creyentes es su poder, su vida. Produce unión con Cristo. "Tú en mí". La unión con Dios por medio de Cristo hace perfecta a la iglesia. -Manuscrito 133, sin fecha.

A quien busque servir a los demás con abnegación y sacrificio le serán dados los atributos de carácter que lo recomendarán ante Dios, y desarrollará sabiduría, verdadera paciencia, clemencia, bondad, compasión. Esto le da un lugar privilegiado en el reino de Dios. -Manuscrito 165, de 1898.

Nada puede perfeccionar la perfecta unidad en la iglesia, sino el espíritu de una paciencia semejante a la de Cristo.

 Satanás puede sembrar discordia; sólo Cristo puede armonizar los elementos discordantes...

Cuando como obreros individuales de la iglesia amamos a Dios por sobre todo y al prójimo como a uno mismo, entonces no habrá trabajosos esfuerzos para unirnos; habrá una unidad en Cristo, los oídos estarán cerrados a los informes, y nadie hará reproches contra su vecino.

 Los miembros de la iglesia apreciarán el amor y la unidad, y serán como una gran familia.

Entonces portaremos ante el mundo las credenciales que darán testimonio de que Dios ha enviado a su Hijo al mundo.

Cristo dijo: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros" (Juan 13:35). -Carta 29, de 1889. RJ192/EGW/MHP 193

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=AeFhrmR3ckM&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=5&pp=sAQB

 

sábado, 1 de julio de 2023

07. REFLEJEMOS A JESÚS “EN LA MISIÓN DE LA IGLESIA” (EGW) AUDIO. LA IGLESIA es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión es la de anunciar el Evangelio al mundo. Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejase al mundo su plenitud y suficiencia. Los miembros de la iglesia, los que han sido llamados de las tinieblas a su luz admirable, han de revelar su gloria. LA IGLESIA es la depositaria de las riquezas de la gracia de Cristo; y mediante la iglesia se manifestará con el tiempo, aun a "los principados y potestades en los lugares celestiales" (Efesios 3:10), el despliegue final y pleno del amor de Dios. Muchas y maravillosas son las promesas registradas en las Escrituras en cuanto a la iglesia. "Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos" (Isaías 56:7). "Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado" (Ezequiel 34:26)... "He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros" (Isaías 49:16). LA IGLESIA ES LA FORTALEZA DE DIOS, su ciudad de refugio, que El sostiene en un mundo en rebelión. Cualquier traición a la iglesia es traición hecha a Aquel que ha comprado a la humanidad con la sangre de su Hijo unigénito. Desde el principio, las almas fieles han constituido la iglesia en la tierra. EN TODO TIEMPO EL SEÑOR HA TENIDO SUS ATALAYAS, que han dado un testimonio fiel a la generación en la cual vivieron. Estos centinelas daban el mensaje de amonestación; y cuando eran llamados a deponer su armadura, otros continuaban la labor. DIOS LIGÓ CONSIGO A ESTOS TESTIGOS MEDIANTE UN PACTO, uniendo a la iglesia de la tierra con la iglesia del cielo. Él ha enviado a sus ángeles para ministrar a su iglesia, y las puertas del infierno no han podido prevalecer contra su pueblo. A TRAVÉS DE LOS SIGLOS DE PERSECUCIÓN, lucha y tinieblas, Dios ha sostenido a su iglesia. Ni una nube ha caído sobre ella sin que Él hubiese hecho provisión; ni una fuerza opositora se ha levantado para contrarrestar su obra, sin que Él lo hubiese previsto. Todo ha sucedido como Él lo predijo. ÉL NO HA DEJADO ABANDONADA A SU IGLESIA, sino que ha señalado en las declaraciones proféticas lo que ocurriría, y se ha producido aquello que su Espíritu inspiró a los profetas a predecir. TODOS SUS PROPÓSITOS SE CUMPLIRÁN. Su ley está ligada a su trono, y ningún poder del maligno puede destruirla. LA VERDAD está inspirada y guardada por Dios y triunfará contra toda oposición. -Los Hechos de los apóstoles, págs. 9-11.

27. LA IGLESIA DE DIOS HA DE REFLEJAR SU GLORIA.

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. (1Pedro 2:9).

La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. 

Fue organizada para servir, y su misión es la de anunciar el Evangelio al mundo. 

Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejase al mundo su plenitud y suficiencia.

  Los miembros de la iglesia, los que han sido llamados de las tinieblas a su luz admirable, han de revelar su gloria

La iglesia es la depositaria de las riquezas de la gracia de Cristo; y mediante la iglesia se manifestará con el tiempo, aun a "los principados y potestades en los lugares celestiales" (Efesios 3:10), el despliegue final y pleno del amor de Dios.

Muchas y maravillosas son las promesas registradas en las Escrituras en cuanto a la iglesia.

 "Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos" (Isaías 56:7). 

"Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado" (Ezequiel 34:26)... 

"He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros" (Isaías 49:16).

La iglesia es la fortaleza de Dios, su ciudad de refugio, que El sostiene en un mundo en rebelión. Cualquier traición a la iglesia es traición hecha a Aquel que ha comprado a la humanidad con la sangre de su Hijo unigénito.

Desde el principio, las almas fieles han constituido la iglesia en la tierra.

En todo tiempo el Señor ha tenido sus atalayas, que han dado un testimonio fiel a la generación en la cual vivieron.

Estos centinelas daban el mensaje de amonestación; y cuando eran llamados a deponer su armadura, otros continuaban la labor.

Dios ligó consigo a estos testigos mediante un pacto, uniendo a la iglesia de la tierra con la iglesia del cielo.

Él ha enviado a sus ángeles para ministrar a su iglesia, y las puertas del infierno no han podido prevalecer contra su pueblo.

A través de los siglos de persecución, lucha y tinieblas, Dios ha sostenido a su iglesia. Ni una nube ha caído sobre ella sin que Él hubiese hecho provisión; ni una fuerza opositora se ha levantado para contrarrestar su obra, sin que Él lo hubiese previsto. Todo ha sucedido como Él lo predijo. 

Él no ha dejado abandonada a su iglesia, sino que ha señalado en las declaraciones proféticas lo que ocurriría, y se ha producido aquello que su Espíritu inspiró a los profetas a predecir. Todos sus propósitos se cumplirán. 

Su ley está ligada a su trono, y ningún poder del maligno puede destruirla.

La verdad está inspirada y guardada por Dios y triunfará contra toda oposición. -Los Hechos de los apóstoles, págs. 9-11. RJ188/EGW/MHP 189

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=-NjD0qkkeTI&list=PLtrFh-HO7ogBX3lJ-BVlf4v1fLk5TmqV6&index=1&pp=sAQB